Dentro del programa Vulcanus hay un poco de todo. Aproximadamente una vez por semana tenemos un seminario en el que gurús y personalidades japonesas nos ilustran sobre los temas en que son expertos: cultura o tradiciones, economía, etiqueta de negocios en Japón, marketing en Asia… Hasta ahora han sido todos bastante interesantes, pero el de la semana pasada fue especialmente brillante: el Sr. Risaburo Nezu (director del Fujitsu Research Institute) nos habló sobre la industria japonesa del futuro.

nihongo

En realidad el tema abarcó mucho más, y Risaburo-san trató temas tan dispares como la sostenibilidad a largo plazo del crecimiento de China o los problemas a los que se enfrentará el nuevo primer ministro de Japón. Además, (siempre desde su punto de vista) enterró algunos mitos, explicándonos que la auténtica fuerza de Japón se sigue encontrando en el Kaizen, y que en realidad las nuevas tecnologías son un producto demasiado nuevo para que “la mejora continua” haya dado sus frutos.

Desde luego me dieron ganas de leer cada día el Japan Times, al que tenemos acceso en el EU-Japan Centre. Habrá que hacer tiempo para leer un rato el periódico cada día…

En una beca Vulcanus no todo el monte es orgasmo. Durante los 4 primeros meses asistimos a clases diarias de japonés para poder comunicarnos medianamente con nuestros compañeros de trabajo y jefes cuando llegue la hora de integrarse en alguna corporación. Aunque solamente llevo algo menos de un mes de clase, ya me estoy empezando a formar unas cuantas ideas sobre este idioma:

Pronunciación:
Sin duda la parte más fácil. Tienen un conjunto muy limitado de sonidos y ninguno de ellos le suena extraño a un español, así que en seguida le coges el puntillo. Hasta yo, que no me quito el acento cartagenero ni hablando inglés, no tengo problemas en ese sentido.

Vocabulario:
Se supone que los japoneses usan muchísimas palabras tomadas del inglés, y es cierto. Lo malo es que las “katakanizan”, es decir, las cambian para que se puedan pronunciar con su reducido conjunto de sonidos, así que la mayoría de veces no sirve de nada. Toca estudiar a base de “flashcards” en el metro :D

nihongo

Gramática:
De momento es muy sencilla, aunque nada parecido a algo que haya visto antes. Seguro que a niveles avanzados se complica (cambiando según el nivel social relativo de la persona con la que hablas, el que hable un hombre o una mujer…), pero de momento el no tener plural, ni masculino o femenino, ni forma futuro (solo pasado y no-pasado), ni necesidad de conjugar los verbos… hace que en muy poco tiempo estes soltando paridas, ¡y que los japoneses las entiendan!

nihongo

Lectura y escritura:
Aquí la jodimos. Leer y escribir katakana e hiragana es muy fácil, pero los kanjis son harina de otro costal. Para cada kanji (mínimo de 2.000 si quieres llegar a leer un periódico o un libro) hay que memorizar:
- Los trazos. En kanji el orden y la manera de realizar los trazos es importante, además de saber el número de trazos e identificar el radical del kanji (para buscar en el diccionario).
- Las lecturas o pronunciaciones. Existen dos tipos (on-yomi y kun-yomi) pero pueden existir varias lecturas distintas de cada tipo (hay casos en los que existen más de 20 lecturas diferentes).
- El significado: teniendo en cuenta que kanjis con la misma pronunciación pueden tener significados totalmente distintos…

Os recomiendo que leais este simpático artículo para que se os quiten las ganas de aprender japonés ;) . Ahora os dejo que tengo que escribir un redacción de 10 líneas sobre la visita al sumo de la semana pasada, usando mi vocabulario de niño de párbulo… :roll:

Editado: no quiero quitarle las ganas a nadie de aprender japonés (¡¡¡otra persona con la que podré hablar!!!), así que le quito hierro a alguna frase que otra… :D