Esta semana no estamos dando las clases de japonés en el lugar habitual sino en Yoyogui. Las aulas del Centro en Hanzomon las están usando para entrevistar a los candidatos japoneses al programa Vulcanus in Europe (el equivalente a mi Vulcanus in Japan). Cenando con una persona del Centro, he descubierto que hay unos 60 candidatos japoneses para 20 puestos, frente a los cerca de 1000 candidatos europeos que se presentaron a los 40 puestos que hemos cubierto. ¿A qué se debe semejante diferencia?
Pues al parecer las políticas de “lifetime employment” que se aplicaron en Japón después de la Guerra Mundial todavía siguen muy vigentes, sobre todo entre ingenieros (en perfiles menos cualificadas la cosa quizás haya cambiado mucho tras la “Lost decade”). Eso significa que mi caso (dejar un trabajo estable) sea practicamente impensable aquí, donde la lealtad a la compañía lo es todo. Para estudiantes recién graduados es igual de difícil, pues las corporaciones empiezan a reclutar antes de que acaben la carrera, y no están demasiado interesadas en curriculums muy abultados (total, el nuevo trabajador va a empezar desde abajo en la empresa y sólo escalará con la edad, muchas veces de forma independiente a su valía personal).
Desde pequeños, los niños japoneses sufren la presión de entrar al mejor colegio, instituto, … para finalmente preparar el infernal examen de ingreso de la universidad. Si consiguen entrar, por ejemplo, en la Universidad de Tokyo, ya tienen la vida solucionada. Si la presión les puede, es posible que acaben como Hikikomoris. En este recomendable artículo recién aparecido en Fortune, analizan la idea de que a lo mejor Japón no está preparado para su esperada vuelta a la economía globalizada, y que su peor enemigo puede ser la falta de emprendedores y la política de “el clavo que sobresale, se amartillea” (pese a algunos casos aislados).
De todas formas, sigue siendo cierto que Japón sigue siendo la segunda economía del mundo a pesar de una década completa de recesión, así que todavía le quedan muchas cosas que decir a este país. ¿Qué os parece a vosotros?¿os gusta ese modelo de trabajo para toda la vida?¿será verdad eso de que los Bill Gates y Steve Jobs japoneses están encerrados en sus casas?¿os parece muy diferente a España?¿acabrán devorarando China o India la posición de Japón?
Lockeblog





La verdad es que me parece que el “lifetime employment” es una muy buena justificación para la falta de candidatos.
Tambien creo que una razón importante para ir a Japón es el interés que su cultura provoca aquí en Europa. Sin embargo, como tu podrás confirmar, creo que ese interés es algo recíproco.
Por otro lado, en muchos ámbitos (como por ejemplo la tecnología y el I+D) Japón ofrece muchas más posibilidades y es, en definitiva, un destino más apetecible. Hoy mismo escribía en mi blog sobre las 100 empresas que más gastan en I+D, e incluía el siguiente dato: Japón es el segundo país en esta lista (20 empresas) y España ni siquiera esta entre los 15 primeros.
Un saludo,
Sí, los japoneses sienten una fascinación por Europa similar a la que sentimos nosotros por Japón (bueno, por los EEUU también). En realidad las empresas japonesas deberían estar contentas de tener candidatos que conozcan bien Europa, que es un mercado importante quieras que no. Pero parece que las cosas se hacen aquí de forma diferente, es un hecho (parece que es común que los japoneses que se van de Vulcanus al volver repitan el último año de Universidad, para poder asistir a las rondas de reclutamiento 8O).
En cuanto a España, los últimos años no se han mandado Vulcanus japoneses porque nuestro gobierno les ponía pegas con el visado, aunque parezca increíble. Este año parece que han entrado en razón…
En cuanto al gasto de I+D: Japón tiene una corporaciones (Matsushita, Toyota, Sony…) de un tamaño tan monstruoso que es normal que se coloquen en la cabeza, pero no te creas que es un gasto en I+D tan efectivo como parece a simple vista (en ese sentido, yo diría que los americanos se llevan también la palma). En España es que nos gusta más el ladrillo
Un saludo, Kikollan, gracias por el comentario y enhorabuena por tu blog (lo he visto muy interesante)
Jeje, lo de “repetir curso” para ir al reclutamiento es de una ineficiencia… brutal.
Bueno lo de España y la I+D es vergonzoso, pero bueno. Este mismo fin de semana en el semanario de empleo de El Mundo entrevistaban a un profesional de selección de personal que venía a decir algo así: “En 10 años, jamás me han pedido un perfil de alguien con el doctorado, así que considero que el doctorado NO sirver para nada en el mundo empresarial”. Luego la gente se extraña de que nos falte competitividad, productividad, etcétera.
Es verdad que las macrocorporaciones no suelen ser quienes mejor gestionen los gastos en I+D, quizás el modelo americano, con muchas “medianas” empresas haciendo I+D, sea mejor.
PD. hace un par de meses que sigo tu blog, aunque no había comentado antes (soy uno de los lectores RSS de netvibes
).
En realidad tiene parte de razón, para el I+D tecnológico (excepto en alguna honrosa excepción) que se hace ahora mismo en España, NO hace falta un doctorado. Es cuestión de decidir que viene antes, si el huevo (una inversión en investigación apropiada y con cabeza) o la gallina (los medios para hacerla realidad).
A mí me lo dijeron muy claro cuando una vez pedí a mi jefe salir antes un día a la semana para poder asistir a las clases de doctorado: “mientras tengas claro que eso no te va a servir en la empresa privada… eso sí, si aún así te sigue apeteciendo hacerlo por gusto, adelante”
Si, lo peor es que tiene razón. El mercado laboral español no demanda el doctorado, pero yo creo que el problema es más de nuestro mercado laboral, deficiente en I+D según el Financial Times, que del doctorado en si. Vamos que la depreciación del doctorado en España me parece un sintoma de las carencias de nuestro tejido empresarial.
Por otro lado tienes razón en que para realizar I+D no hace falta ser doctor. Tambien es muy frecuente que obtengas el doctorado mientras trabajas en I+D o afines.