El pasar la noche en un hotel-cápsula no era únicamente por gusto (que un poco sí
). Lo que queríamos era llegar a las 5 de la mañana a Tsukiji, el mercado de pescado de Tokyo, para ver las subastas de atún. Este mercado es único en el mundo porque maneja diariamente 2000 toneladas de 450 tipos de productos marinos distintos (desde algas a delfines, pasando por medusas. Y sí, todo eso se puede comer
). Y es que Japón consume un tercio de la pesca diaria del mundo, así que no es de extrañar.
Desgraciadamente cuando llegamos estaba prácticamente todo el pescado vendido, que se dice, así que no pudimos ver ninguna de las subastas al estilo Wall Street. Menos mal que tenemos Youtube!!!:
Lo que sí pudimos ver es el extraordinario ambiente de ese mercado, pasear entre los puestos y ser casi atropellados por tranportistas en sus extraños vehículos/camionetas. Un par de horas más tarde nos hicieron una demostración en un puesto de como cortar un atún gigante (meguro lo llaman ellos) y pudimos desayunar comiendo directamente del mismo (la parte más cercana a la espina, que al parecer es la mejor). Totemo oishii katta desu!!!! (usease, delicioso
). Itō-san y Javi nos lo demuestran:
Y luego visitamos los preciosos jardines de Hamarikyu (usados antiguamente como coto de caza de patos por los Shōgunes) y cogimos un barco para remontar el río Sumida hasta Asakusa para comer Okonomiyaki (en realidad, para ser más precisos, era Monjayaki que es menos consistente).
Te sientas (al estilo japonés, por supuesto) y cada mesa tiene su propia sartén donde cocinar todos los ingredientes juntos y revueltos (huevo, cebolla, gambas, carne, pescado… un poco de todo
). Luego se come con una espátula directamente de la sartén. Esta foto que he encontrado tiene todos los pasos. Muy sabroso, aunque sales totalmente ahumado
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