Hoy es fiesta en Japón (el día de dar gracias por el trabajo :P ) así que no he podido encontrar ninguna excusa para ponerme a trabajar, es decir, a estudiar japonés (bueno, y a escribir este post, pero un poco de perreo no hace mal a nadie). Ya escribí sobre mis impresiones acerca de este idioma cuando empecé a estudiarlo, pero ahora lo tengo un poquito más claro: no es tan difícil como parece a simple vista. Vale que la estructura gramatical no se parezca a ninguna lengua latina ni germánica (de hecho, muchas veces me parece extraterrestre) y que el sistema de escritura parezca inabordable, pero nunca daré suficientes gracias por el hecho de que la pronunciación sea tan sencilla para los hispanohablantes.

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Menos mal que los profesores de la Kai School se rompen los cuernos por hacernos entender conceptos un tanto ajenos a nuestra cultura. Por ejemplo, Suzuki-sensei en la foto intenta hacernos comprender por qué la acción de dar un regalo es distinta cuando el regalo viene destinado a alguien de tu entorno (el Uchi) que cuando no (Soto). ¡Y no hablemos ya de cuando el regalo es una acción y no un objeto!. Y es que me quedan poco menos de 10 días para presentarme al Japanese Language Proficiency Test o Nihongo Nōryoku Shiken, y aunque me presente al nivel más sencillo, ¡no llevamos ni 3 meses estudiando japonés y en breve tendremos que empezar a usarlo en serio!

En Japón estoy yendo muy poco al cine en comparación con España (por el precio, entre 10 y 15€, y porque no tengo tiempo) así que cuando voy da gusto que la película sea tan buena como la que ví ayer: Hijos de los Hombres (en japonés katakanizado トゥモロー・ワールド ó “Tumorō Wārudo”, algo así como “Tomorrow´s World” ;) ). Cuenta la historia de una distopía en el que las mujeres ya no son capaces de concebir y tan solo un estado totalitario en Inglaterra aguanta en el ocaso de la civilización. La película es algo así como una versión modernizada de La fuga de Logan mezclada con elementos tomados de la sección de noticias internacionales de cualquier periódico actual.

Y es que ultimamente estoy dándole fuerte a la ciencia ficción, porque Daan me ha prestado Hard-boiled Wonderland and the End of the World de Haruki Murakami (no confundir con Ryu Murakami como me ha pasado a mí, aunque este otro también lo recomiendo). Postciberpunk puro y duro, mezclando realidad y fantasías oníricas (de momento me recuerda al genial Manual ilustrado para jovencitas de Neal Stephenson). Nada como leer ciencia ficción de autores japoneses para pasar el rato en el metro de NeoTokyo, que digaaaa, de Tokyo… :roll: