Hoy el programa cultural proporcionado por la beca Vulcanus nos ha llevado al Teatro Nacional de Japón, para ver una obra de teatro un tanto particular. El Bunraku es un teatro de marionetas japonés con más de 300 años de antigüedad, y que une tres artes distintas: las marionetas, la recitación y la música del samisen (un instrumento musical de cuerda).
Las marionetas son más bien comos autómatas (parece que la pasión japonesa por los robots empezó hace siglos
), con movimientos en los ojos, la boca o los dedos de la mano, y manipuladas hasta por tres personas a la vez. Os dejo uno de los vídeos que he podido tomar:
Escenicamente precioso, y las marionetas una auténtica pasada. Eso sí, otra vez no nos hemos enterado de que iba la obra
(aunque parece que ni para los japoneses era fácil, porque a la entrada vendían walkmans con comentarios ¡en japonés!). Si queréis saber más, ésta parece una buena fuente.
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