¡Pues finalmente este fin de semana acabamos en el festival de marras! Eso significa que no hubo Hanami , aunque en realidad, está todo tan lleno de cerezos en flor, que hacemos Hanami cada día que comemos en las mesas del exterior de la cafetería de NTT, al lado del lago (recordatorio: tomar foto una vez que me llegue la cámara, que espero que sea esta semana). El caso es que nos fuimos temprano por la mañana a Kawasaki, donde montones de gente (gran porcentaje de ellos extranjeros) se disponían a celebrar el día del pene de hierro (nota: como lo prometido es deuda, aproveché para ponerme mi flamante camiseta nueva color rosa-otaku, y yo que pensaba que jamás encontraría la ocasión :roll: )

sumo
El festival fue de lo más bizarro que me he echado a la cara nunca:

  • Primero una ceremonia religiosa Shinto con un pequeño pene de metal que ponían alternativamente en cada uno de los penes más grandes (que llamaremos papá-penes).
  • Luego un poco de Taiko mientras sacaban de paseo a los papá-penes por toda la ciudad.
  • A mediodía, una banda de música de rock clásico que parecía sacada de la tercera parte de Kill Bill.
  • Luego, otros dos espectáculos musicales: danzas hawaiianas por unas señoras de 60+ años y baile country en línea
  • Mientras, un grupo de unos 30 travestis se dispusieron a hacer un picnic bajo los cerezos
  • Resto del día entre cervezas, risas, mucho cachondeo y haciendo amistades nuevas (como los primos de “sumosol” de la foto)

Pero yo desde que estoy en Japón no me sorprendo por nada. Incluso me tomé una foto haciendo surf sobre un pene gigante. Total ya que estaba… :roll: