¡Hey! Hoy toca post de los de cuadernos de viaje, porque este fin de semana hemos aprovechado para visitar Hakone, la zona montañosa adyacente al Monte Fuji que queda relativamente cerca de Tokyo. Este viaje lo tenía pendiente desde Navidad, porque hacía demasiado frío para disfrutarlo, pero esta vez hemos podido hacer el recorrido completo y ha merecido la pena. Os lo voy contando:

El domingo salimos temprano para Hakone-Yumoto, con el Hakone Free Pass debajo del brazo e hicimos la primera parada del día en el Hakone Open Air Museum, un museo al aire libre con más de 100 obras de Henry Moore, Joan Miró, Picasso… y donde salen fotos tan curiosas como ésta

o ésta:

A la siguiente parada llegamos gracias a una telecabina, y era la zona volcánica de Ōwakudani (el “Gran Valle Ardiente”) donde se pueden visitar los manantiales sulfurosos si no se le tiene miedo a señales de advertencia como ésta. Aquí se pueden degustar los famosos Huevos Negros, que se preparan cociéndolos en agua sulfurosa y dice la leyenda que añaden 7 años más de vida a quien los toma (por huevo, aunque no está claro si previene contra muerte violenta como el envenenamiento por metales pesados
).

Tomé un vídeo-documental para la posteridad:
Y con esto llegamos al lago Ashinoko, donde en un día con menos niebla se puede (dicen) ver perfectamente el Fuji-san. Para cruzarlo tienen unos barcos decorados al estilo pirata la mar de pintorescos, y que en un recorrido muy chulo te llevan hasta las ciudades de Moto-Hakone y Hakone-Machi. Aquí se puede hacer un pequeño recorrido de la Tōkaidō, la ruta que unía Kyoto con Tokyo, y ver el puesto fronterizo que se estableció en 1619el período Edo por el gobierno militar para evitar las rebeliones de los señores feudales (que estaban obligados a cruzarlo cada año para visitar la capital).

Cual “Salvar al Soldado Ryan” (llevábamos todo el día intentando quedar con ellos en algún punto), aquí no escontramos con Steve, Oliver (dos Vulcanus ingleses) y unas compañeras suyas de trabajo. Estuvimos con ellos el tiempo justo de pillarnos unas “ocas” para visitar la pictórica Torri del templo Shinto de Hakone.

Y ya de vuelta, para descansar, un onsen al aire libre en Hakone-Yumoto del que no tengo fotos porque en el fondo somos muy tímidos para salir en pelotas en Internet

Un viaje muy chulo, que se hace en un solo día desde Tokyo, y que os recomiendo a todos los que leéis este blog que estáis en Japón (bueno, y a los que vayáis a venir, por descontado)
Editado: todavía no entiendo como se me ha podido pasar (¿un error de almacenamiento de mi, por lo general fiable, memoria friki?) pero afortunadamente Javi ha estado atento y se ha acordado que SuperLópez visitó Hakone cuando luchó contra la banda de yakuzas del Dragón Despeinado:

Lockeblog




Muy profesional el video, pero no se ve como te lo comes, o si te lo comes!!! jejeje. Bueno supongo q tiene q dar risa comerselo pero parecen normales. Lo q de verdad da miedo es la senal de advertencia. No me paro ni para terminar de leer el cartel.jejej y menos para hacerle la foto.
[...] ha coincidido que este fin de semana, en una excursión organizada por Locke Tours hemos ido a Hakone, uno de los sitios más agradables que se pueden encontrar cerca de Tokyo. [...]
Que buenos recuerdos me traen esas fotos.
Yo estuve en Diciembre del 2003 y la verdad es que hacia un frio de miedo.
Estuve en el Open Air Museum, comimos huevos cocidos en Owakudani, cogi el barco para atravesar el lago Ashinoko, el funicular, el tren, en fin todo el recorrido que se puede hacer con el Hakone Free Pass.
Lo recomiendo a todo el mundo pero sobre todo no perderse el Onsen al aire libre!
Vaya, qué interesante!
Sobre todo porque una de mis paradas de las vacaciones de este agosto desde Tokio es Hakone, aunque la idea es ir un solo día. Espero que nos haga bueno (seguro que hará un calor infernal) y podremos ver el Fujisan!
Me encantan estos post
Pues perfecto, Luis: el recorrido se hace estupendamente en un día completo. Te cojes el Frepass en Shinjuku por la mañana temprano y ya volvéis por la noche (recomiendo la opción de “Romansu Car”, más caro pero merece la pena, especialmente si os sentáis en los primeros asientos, que tienen una ventana panorámica estupenda).
Un saludo!