¿Conocéis las competiciones de Air Guitar? Pues me entero gracias a Maxime que los japoneses han inventado, partiendo de la misma idea, el Air Sex. Merece la pena ver el vídeo explicativo:
Os hago la recomendación de siempre: no os sorprendais nunca de nada de lo que se vea en Japón, es mejor aparentar una discreta indiferencia y poner cara de Bill Murray. Sí, así:
Cuando estuve haciendo de guía para mis amigos en Japón, acabamos visitando muchísimos templos (cosa lógica, es el equivalente a visitar catedrales en España) y una de las preguntas que surgían más habitualmente es: ¿pero este templo es shintoísta o budista? Cosa francamente difícil de responder, porque en general te encuentras una mescolanza de simbolismos de ambas religiones. Recordé entonces que cuando yo llegué e hice esa misma pregunta a varios japoneses, nunca obtenía una respuesta clara. Así que me he puesto, cual Lovecraftiano investigador, a buscar la respuesta en arcanas bibliotecas (bah, he ido a la wikipedia, que exagerados somos los del Sur
) para poder dar una respuesta coherente. Lo mejor es seguir leyendo:

El Shintō (神道, el Camino de los Dioses) es la religión nativa de Japón: un conjunto de creencias animistas (existencia de almas o espíritus, atribuídos a objetos, personas, animales…) de origen no muy claro (algunos dicen que llega de China o de Korea, otros que fue creado en Japón…). Aproximadamente desde el 300 A.C. hasta el 500 D.C. no era más que una mescolanza de ritos, dioses y supersticiones locales a cada poblado (el típico: dicen los de 上町* que tienen un árbol y que es un Dios, vamos a prenderle fuego para que aprendan que el Dios-piedra de 下町* es más poderoso). Es a partir del siglo V cuando se le da forma en el Fichero de Asuntos Antiguos y otros textos, y se incluye la idea de que los Emperadores son divinos y descienden directamente de la Diosa Madre del Sol, Amaterasu.
¿Pero qué ocurre? Que el budismo empieza a llegar a marchas forzadas desde la península de Korea, y durante el siglo VI empieza a fundirse en el Shinbutsu shūgō: la mezcla del shintoismo con el budismo, unificando los templos y dedicándolos tanto a Buda como a los Kami (dioses shintoistas). Por primera vez se le da un nombre a la religión Shinto (hasta ahora no lo necesitaba) y se inventan un montón de explicaciones para la coexistencia de las dos religiones, como que los Kami son seres supernaturales atrapados en el ciclo kármico (sí, ese que no deja en paz a Earl) de la reencarnación pero que ayudan especialmente al Buda a florecer, o incluso que los Kami son distintas reencarnaciones del Buda. ¿Y lo emperadores? pues siguen descendiendo de Amaterasu, aunque ahora es la encarnación del Buda Dainichi Nyorai (que jodidos ellos).
De esta forma pasamos 13 siglos, hasta que en el 1860 y pico sucede la restauración Meiji (el desafío al shogunato de Tokugawa y la vuelta al poder del Emperador, consecuencia provocada por los americanos con sus Black Ships y que llevó a la apertura y modernización de Japón. Y no, Tom Cruise llegó un poco después, ya en plena Era Meiji). Entonces (así, tal cual) se prohíbe la mezcla de Budismo y Shintoismo, se separan los templos en Jinja (神社, para el Shinto) y Tera (寺, para el Budismo) y se declara el Shinto la religión oficial de Japón. ¿La razón? Incrementar la autoridad del Emperador y tratar de separar la “esencia de Japón” de la influencia extranjera, a la vez que se moderniza Japón a toda prisa para poder hacer frente a posibles invasores.
Así que la respuesta: el templo es lo que pone la guía, aunque decidir que símbolos son budistas y cuales shintoistas tras 13 siglos de religiones mezcladas lo veo tarea imposible. Hoy en día los japoneses en general son poco religiosos, pero muchos de los que lo son siguen creyendo en ambas religiones y visitan Jinjas y Tera indistintamente. De todas formas, los comentarios que me puedan ayudar a entender todo lo que se me ha escapado son muy bienvenidos, claro
.

* 上町: Villarriba, 下町: Villabajo
Pues vaya, dejo que Max escribo un día y ya está todo el mundo diciendo que si Locke es un vago, que si tiene el síndrome de la hoja en blanco, que si se ha buscado un negro literario, que si está implicado en la trama malaya… ¡stop the madness!
Seguimos con las fotos seleccionadas por Maura. La primera es muy geek, y en ella se nos ve a Sergio y a mí acariciando un Aibo de colores raros (afortunadamente no existe la foto de cuando el tipo de la foto nos pilló a los dos tratando de buscarle los “pendientes reales” a una foca robótica
). Era en el museo de la innovación en Odaiba:

En esta otra Sergio, Ana y Vale tratan de seguir a su manera los famosos prefectos budistas de “See no evil, hear no evil, speak no evil”. Venían como no del Tōshō-gū en Nikkō.

Bueno, bueno, bueno! Esta es todo un clásico ya en nuestros viajes: la partida de UNO. Lo más parecido al salvaje oeste que uno puede experimentar en sus carnes, os lo aseguro:

Y ésta es una foto de despedida que nos echamos en Nikkō con un grupo de escolares antes de que los mandaran a su edición correspondiente de Battle Royale (pobrecillos, si es que lo que no pase en Japón)

Mañana ma… ma… más!
Me presentaré: soy Max, del blog de aquí al lado y me ha invitado Locke para que intente yo también resumir con fotos el pequeño viaje que hicimos para sorprender a Locke-Sensei por su cumpleaños.
Vamos a intentarlo:
Como véis conseguimos la sorpresa (la foto no está preparada apenas) regalandole una maravillosa PowerBall, que creemos que todavía no ha conseguido romper, aunque sabemos que todo se andará.
También hicimos algún regalo culinario, de esos que la mitología dice que son muy agradecidos por el español emigrante. Sin embargo, me da la ligera impresión de que eso le sorprendió bastante menos.

Y no me extraña, porque Locke se nos ha japonesizado muy rapidamente y ya disfruta día a día de manjares como el de la foto de la izquierda: judias podridas.
Y si os lo estáis preguntando, sí, en la comida es donde se empieza a notar que uno está en el otro extremo del mundo. Mientras nosotros aquí en España tenemos patatas fritas, churros o bocadillos para comer por la calle; allí en Japón se puede disfrutar de unos sabrosos (y no es broma) pulpos que venden en los puestos callejeros:

Aquí nos tenéis a todos posando a la puerta de un templo. Yo, como siempre detras fuera de la formación, mirando hacia otro lado.

Como la idea es poner estas estupendas fotos que resumen el viaje, no voy a comentar nada de la noche que cenamos con los bloggers españoles en una izakaya; donde descubrimos de una vez para siempre, los Moscou Miuura, el contador para ocho (Yatsu, ¿o era yotsu?), el Nomehoday y la regla de oro de la urbanidad japonesa: Nunca aplaudas a otra persona en público; más que nada porque todo esto ya lo han contado muy bien David(gracias por todo una vez mas) y el resto de bloggers que había por allí

Por cierto que el artista que ha creado todas las fantásticas fotos de grupo que salen en este post, es Miguel, también conocido como El Talibán de la Fotografía, no me preguntéis por qué.
A la izquierda lo podéis ver dándolo todo en el muelle de Yokohama (precioso, por cierto) para capturar una maravillosa instantanea, que ya os enseñaremos cuando sea oportuno.
Sin embargo, el que hace las fotos chorras y sin sentido de gente comiendo pulpo, lamiendo postes o tumbados haciendo fotos es un servidor.
Digamos que son talentos diferentes.
Para disfrutar con el talento de Miguel, observemos el precioso atardecer de Yokohama, con Borja sujetando a Locke y todos los demas riendose y haciendo como que colaboran:

Para disfrutar de mi talento aquí tenéis a Sergio jugándose la vida: chupando un pararrayos:
(Nota del autor del blog: ningún Sergio ha sido dañado en la preparación de este foto-reportaje. Las imágenes chupando pararrayos han sido rodadas por un especialista en estudio cerrado y sin nubes de tormenta a la vista. Disculpa por la interrupción, Max, pero es que hay que matizar ciertos aspectos legales que me podrían traer la ruina
).
Podemos decir que lo mío es menos arte, pero más periodismo, siempre buscando la exclusiva.
Quedan muchas fotos por poner; podríamos hablar del cos playing o de aquella autopista que atravesaba un edificio en Osaka o incluso de muchas otras cosas de las que no ha quedado prueba fotográfica, pero este post ya se está haciendo muy largo y hay que despedirse con un precioso atardecer en Nikko:

Ha sido un viaje muy muy divertido, me lo he pasado en grande, principalmente porque tanto Locke, como David y Federico nos han tratado muy bien y que espero que el año que viene podamos volver a caminar juntos en el Oscar Japan Cuban World Tour 2008

Mmm, me ha quedado un final un poco cursi, ¿no?. Entre ésto y que no he conseguido centrar las fotos, lo mismo no me vuelven a invitar por aquí.
Edu nos manda una única foto, ¡pero que foto señores! Esos colores, esa intensidad… Por cierto que Edu aparece en ella, así que me temo que la echó un turista que pasaba por allí
Está tomada enfrente del palacio imperial de Tokyo, donde (otra vez) no nos dejaron pasar a saludar y tomar una copichuela
Lo prometido es deuda, así que ¡ya estoy de vuelta con las pilas totalmente recargadas!… y una depresión post-vacacional de espanto
. Han sido dos semanas sencillamente geniales, en las que hemos visitado medio Japón (Kyoto, Nara, Osaka, Tokyo, Yokohama, Nikko…) pero sobre todo en las que he podido disfrutar a gusto de mis increíbles españoamigos.
Tengo un problema con este post, y es que relatar la crónica del viaje nunca me sale bien a posteriori: si la voy escribiendo a la vez tipo cuaderno de explorador, pase, pero si tengo que escribirla toda de golpe al final… malo. En vez de eso lo que voy a hacer es colgar las fotos que según mis amigos mejor resumen el viaje, y dejar que se expliquen solas en los comentarios.
Así que empezamos con las fotos seleccionadas por… ¡Susana!. La primera parada del viaje fue en Kyoto, donde tuvimos la suerte de ver alguna que otra geisha e incluso a estas maikos en miniatura:

Desde Kyoto hicimos una excursión de un día a Nara, hogar del gran buda Vairocana que medita en el templo que se ve al fondo (el Tōdai-ji):

Nuestro particular encanto ibérico nos llevó a hacer cantidad de amigos, como el curioso abuelete de la katana en esta foto:

Poco a poco iré poniendo más fotos del viaje, según la gente me vaya mandando sus favoritas, paciencia
Lockeblog





