Vaya, con la buena racha que llevaba y he dejado unos cuantos días sin actualizar el blog. Por lo menos ha sido por una buena razón, y es que estaba en Kyoto (en viaje de negocios, no de placer) en el NTT Open House. En este evento de un par de días, las oficinas de NTT Communication Science Labs (donde yo trabajo, aunque yo estoy en la sección de Tokyo) abren sus puertas al público en general para que se acerque a echar un vistazo a lo último en investigación (dentro de lo que permite la confidencialidad de la empresa, claro) que están llevando a cabo.

Vimos muchísimos proyectos, e incluso atendimos alguna quer otra conferencia (en japonés, claro: tortura fina
) así que voy a resumir hablando un poco de los proyectos que más me llamaron la atención. Por ejemplo, la t-Room es la apuesta de NTT por el futuro de la videoconferencia: un entorno en el que poder comunicarse a distancia con la mayor sensación de cercanía posible, como si todos los participantes de la conversación estuvieran presentes. Pudimos probar la versión 2.0 de esta habitación, que ahora está instalada entre Atsugi y Kyoto:

Otro proyecto curiosísimo, y muy japonés, es el del “Mundo de champiñones” (World of Mushrooms). Éste ya lo conocía porque algunos de mis compañeros de despacho están involucrados en él (razón de que la oficina esté siempre llena de muñecos electrónicos descuartizados, en plan un poco gore), pero ahora lo he podido ver más completo. Es un proyecto de inteligencia ambiental, en el que nuestras habitaciones y casas están llenas de “animales imaginarios” (como si fueran duendes o goblins, me imagino de por eso de que cualquier tecnología suficientemente avanzada es indistinguible de la magia
) que nos aconsejan y guían en nuestra vida diaria (sugiriendo noticias que han leído en internet, resolviéndonos dudas, recordándonos cosas…). Si añades un escenario en el que los peluches se vuelven locos o cobran vida, ya tienes un argumento para una película de anime

Y yo creo que de lo más llamativo (y al mismo tiempo de lo más sencillo, y creo que no es casualidad) estaban los Saccade Display y los sensores hápticos de tamaño uña.
Los Saccade Displays son unas tiras unidimensionales de leds, que se iluminan de forma que muestran una imagen completa únicamente cuando tú mueves la vista (de ahí el nombre, del movimiento ocular Saccade). Al estilo de los famosos péndulos-reloj (mensaje para Eduardo: ¿para cuando un how-to?), pero en colores y de tamaño gigante. El vídeo de abajo lo demuestra: muy, muy interesante para publicidad subliminal
Los sensores hápticos eran una simple bobina tipo la de los cascos de música, que se pegan a la uña y consiguen transmitir la sensación de estar tocando una textura a los dedos mediante su vibración. En la imagen de abajo estoy yo probando una pantalla táctil que da sensación de rugosidad según donde toques: ¡sencillo, barato y original!

No tuve que enseñar mi proyecto todavía (reservado hasta la presentación en sociedad a principios de Agosto en Hiroshima), así que pude también pasar un rato con David, que se pasó por el evento. Un par de días originales y distintos, que se agradecen para romper un poco la monotonía del trabajo
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