buildingAcabo de volver de hacer una entrevista de trabajo con un headhunter en Tokyo. Era la tercera vez que me contactaban para algo así a través de LinkedIn, y las otras dos veces había rechazado la invitación (al fin y al cabo, mi plan de volver a Europa en Septiembre permanece inalterado) pero esta vez (sobre todo por curiosidad, y porque uno también se oxida de no hacer entrevistas de trabajo :roll: ) me he acercado a ver que contaban.

No una, ni dos… ¡cuatro ofertas tenían que me venían como anillo al dedo! (o como dedo al culo, que decía un profesor mío). Todas ellas con pinta de interesantes, requiriendo el tipo de experiencia que tengo, y muy bien remuneradas. Que envidia me da en ese sentido este país: 15 años de recesión económica, y todavía para un ingeniero con algo de experiencia y que hable inglés y un poco de japonés es una barra libre (ellos vienen a tí, y no al revés). En fin, ya veremos como está el mercado por España… :D