Quien me iba a decir a mí que a estas alturas iba a estar de acuerdo con un discurso, ni más ni menos, que de Felipe González (o por lo menos con parte de él). Lo tenía pendiente desde que me mandó Max el otro día el enlace a La Moqueta Verde, y es un discurso en la Universidad de Georgetown. Lo mejor es que copie cite literalmente las palabras del post, si a los chicos de La Moqueta les parece bien (si no, con mandarme un cease and desist, lo quito en un plis):
En cualquier caso, toda la prensa omitió uno de los discursos más elaborados acerca de Europa y la globalización que he escuchado en los últimos años. Y a contracorriente: los líderes europeos de finales de la década de los 1990, comparándose con la única potencia de entonces (EEUU), observaron que no paraban de perder terreno (en productividad, en innovación) y su trozo del pastel de la economía mundial decrecía. Pírricos 1%-2% de crecimiento anual durante mas de 15 años. “Aunque no es lo mismo el estancamiento cuando tienes una renta media de 30.000 que las miserias que sufriríamos si fuera de 4.000″, dijo. Y para ello, los europeos se reunieron en Lisboa y examinaron que diablos tenía EEUU que no tenían ellos. Compararon los sistemas educativos, “y si no tenemos en cuenta los centros de excelencia, la educación media de los europeos era igual o mejor que la del americano medio”. Así que decidieron que debían ser las relaciones industriales, y en la Agenda 2000 se comprometieron a, en 10 años, flexibilizar el mercado laboral. También decidieron que el principal problema de Europa era la reforma institucional (léase “constitución europea”). Más mirada al ombligo.
Siete años después el gap productivo y de innovación entre Europa y EEUU no solo no se ha reducido, sino que se ha doblado. “Y como buenos cristianos, los europeos han concluido que esto se debe a que no se ha hecho el suficiente esfuerzo en esa dirección. No es la medicina, sino la falta de disciplina del paciente, lo que esta fallando, se dijeron”. Mientras, China no para de crecer, India exporta ingenieros al país que invento la ingeniería (Alemania) y nadie se da cuenta que el gran problema de Europa es su incapacidad para dar una palmada al que arriesga y emprende. “Solo Irlanda y Finlandia han sabido engancharse a la nueva revolución tecnológica”. Hay mas gente trabajando en ese sector en Irlanda, un país de 5 millones de habitantes, que en Alemania con sus 80 millones.
El problema es menos obvio, en realidad: “Si mi hijo me pide que le ayude a comprar una casa, no lo dudaré. Pero si ese hijo me pide un préstamo para empezar un negocio, le miraré con cara obtusa y probablemente le diré que no”. Este es el comportamiento medio del europeo: el ladrillo estable frente al business, la seguridad frente al riesgo. “Los jóvenes salen de la universidad con un título y demandan empleo: se preguntan ‘y usted que me ofrece’. Mientras que en otros lugares del mundo se preguntan que pueden ofrecer”. Los europeos que vivimos en EEUU siempre criticamos mucho este país, excepto al hablar de su predisposición al riesgo y a la ambición. El pecado en este lado no es fallar o fracasar, sino ni siquiera intentarlo.
“El modelo social europeo, que hoy se defiende en Francia o Alemania como ultimo bastión del mayor éxito civilizatorio de Europa, solo tiene posibilidades de sobrevivir en la nueva economía y revolución tecnológica si Europa empieza a hacer las cosas de otra manera. Y para ello haría falta un cambio de mentalidad”. Antes de que sea tarde, le faltó añadir.
Bueno, no creo que os sorprenda a ninguno que esté de acuerdo con este discurso, dado que en más de una ocasión he reiterado que la cultura americana me da mucha envidia en ciertos sentidos. En otros muchos aspectos prefiero la forma de pensar europea, pero ¿acaso no se puede pedir todo?. Además, seguro que el discurso original estuvo bien llevado, porque Felipe siempre ha tenido su propio campo de distorsión de la realidad.
Lockeblog




Pues si, yo también coincido con varios puntos (al menos tras una lectura diagonal).
Lo que no puedo dejar pasar es la última cita: «El modelo social europeo, que hoy se defiende en Francia o Alemania como ultimo bastión del mayor éxito civilizatorio de Europa, solo tiene posibilidades de sobrevivir en la nueva economía y revolución tecnológica si Europa empieza a hacer las cosas de otra manera»
Ejem… aunque puedo estar de acuerdo con el hecho en sí, no creo que desde España estemos en disposición de criticar a Francia y Alemania !Ya nos gustaría tener las “posibilidades de supervivencia” que tienen ellos!
Kikollan, por lo que entendí a Felipe, no hablaba representando a España (y por tanto, no dando lecciones “desde España”). Este hombre, para bien y para mal, ya pertenece a otro limbo. Al menos en su discurso intentaba ser más global. Claro que en España no estamos en disposición de criticar a Francia o Alemania, porque hemos tratado de construir (y él es corresponsable) un modelo social parecido, pero a medias. Por otra parte, a nosotros si nos dieron y bien la cucharada amarga de la flexibilidad laboral (1994, 1996, 1998, 2003 y sigue contando reformas), cosa que no sucedió en esos países (para bien y para mal).
Por lo demás, Locke, esto es un cease and desist….
Es coña. Gracias por citarnos. Me hubiera gustado transcribir mejor el discurso, la verdad (lo tuve que hacer deprisa y corriendo, desde un starbucks). Glez estuvo estupendo, porque es un gran orador, como Obama, de esos que al escucharle, crees que te está hablando a ti.