Pero la verdadera razón por la que estaba en Hiroshima era para atender y participar con una demostración técnica y un póster en el Meeting on Image Recognition and Understanding de Hiroshima, o MIRU 2007

Y puesto que en esta conferencia y en sus proceedings correspondientes ya he publicado mis resultados de forma pública, por fin puedo hablaros sin tapujos (o por lo menos con menos tapujos) de lo que he estado haciendo en NTT durante los últimos 8 meses. Durante la conferencia grabé un vídeo explicativo (ésto se puede considerar mi primer vblog chispas, ¿no?
):
No ha quedado muy claro, ¿no?. Bueno, pues en pocas palabras es un sistema capaz de detecta caras (o en general el objeto que se quiera) en una secuencia de vídeo, y luego “seguirlas” en 3 dimensiones, es decir, determinar en cada momento la posición de la cara con 6 grados de libertad: posición horizontal y vertical, 3 ángulos de rotación y un valor de escala (o proximidad a la camara). La principal diferencia con otros sistemas existentes es la velocidad: incluso “trackeando” 4 caras a la vez, el sistema se comporta en tiempo real gracias al uso de la tarjeta gráfica del ordenador para realizar los cálculos complejos.

¿Qué os parece? Por supuesto, la realidad aumentada es una de ellas, y el control de juegos otra. Aquí en mi trabajo lo necesitan para un sistema automático capaz de “entender” conversaciones entre gente: no solamente qué se dice, sino quién lo dice, a quien está mirando, etc… ¿A alguien se le ocurren más aplicaciones?
Disculpen por no haber escrito ultimamente, pero es que mi empresa me mandó unos cuantos días a una conferencia en Hiroshima (de la que hablaré en el siguiente post) y he estado “offline” (que de vez en cuando viene bien). Allí en Hiroshima tuve a bien el hacer un poco de turisteo, así que os lo cuento ahora.

Bueno, primero de todo decir que me ha encantado la ciudad: empezando por la deslumbrante panorámica desde mi habitación de hotel en el piso 16 (arriba), pasando por el sistema de tranvía que todavía mantiene (y que es a la vez cómodo y pintoresco) o la cantidad de zonas verdes y parques que hay por todas partes (algo que se echa mucho de menos en muchas ciudades japonesas).

Lo primero que hice el Domingo por la tarde fue visitar el tristemente famoso Memorial Park y el museo sobre la bomba atómica. Una forma un poco dura de empezar porque de verdad que te entran ganas de llorar cuando estás allí, pero totalmente imprescindible. Menos mal que tuve la suerte de que al salir del museo había una competición de Big Bands, y con esa música tan animada pude terminar la visita al parque y ver por ejemplo el A-Bomb Dome, una de las pocas estructuras cercanas al punto de explosión de la bomba que quedaron en pie (en la foto de arriba aparece el edificio ahora y una maqueta de los momentos después de la explosión).

Los siguientes días (el tiempo que me quedaba por las tardes después de la conferencia) los dediqué al castillo de Hiroshima (en la foto de arriba y en la panorámica desde el hotel) y a pasearme por la ciudad.

Y como para mí la conferencia terminaba el martes, pero aún me quedaba una noche de hotel, deje el miércoles para el plato fuerte: la isla de Miyajima, donde están los templos de Itsukushima (donde el famoso Torii flotante) y del Daishō-in. Javi tiene mejores fotos de la isla que yo (y por Dios, que alguien me de una explicación de que pinta Anpanman entre estatuas de monjes budistas
)

La última visita que hice antes de volverme (y después de comer Hiroshimayaki, claro. Veredicto: hay cosas que nunca se deberían mezclar) fue al Museo de Arte Moderno de Hiroshima, donde tenían una retrospectiva de arte pop desde los 60 hasta la actualidad muy chula. La verdad es que nunca me ha apasionado viajar solo, pero he disfrutado de este viaje a gusto (posiblemente porque después del estress de preparar la conferencia, me venían bien unos días de relax…).